Cena y dialogo con Chiara Curtí - CDO Barcelona

El pasado jueves 16 de marzo tuvo lugar en Barcelona, la cena y dialogo con Chiara Curti, en la que socios de la CDO y jóvenes trabajadores abordaron la relación que Gaudí tenía con sus colaboradores y trabajadores, para luego contrastar su propia experiencia en el trabajo que realizan.

A continuación, presentamos un breve resumen de la exposición inicial de Chiara seguido de algunos puntos clave de las intervenciones finales:

Exposición

Chiara señaló diversos aspectos clave de la relación de Gaudí con sus trabajadores:

Partir de lo que cada uno es: Gaudí tenía una gran capacidad para descubrir cuál era el talento «innato» de cada uno. Antes de enseñarles o formales para hacer algo nuevo, detectaba aquello que ya era cada uno y sencillamente los colocaba en el lugar de la obra en que pudiesen desarrollar mejor los dones que ya tenían. Es decir, no les miraba según una idea preconcebida.

Valorarlo todo: Tan importante era cada aspecto de la persona que incluso tenía en cuenta el físico de los trabajadores. Por ejemplo, a los trabajadores gordos les proporcionaba un calzado especial para que pudiesen trabajar mejor en la obra, llegando incluso a ayudarles a atarse los zapatos ya que a ellos les costaba un gran esfuerzo.

La creatividad que nace del asombro: En un momento en que faltaba dinero para continuar con la obra de la Sagrada Familia, contra todo pronóstico, decidió que era el momento de abrir la obra a visitas de colegios. Él percibió que aquellos que podían asombrarse hasta el punto de comunicar a otros la belleza de la iglesia eran los niños, pudiendo tal vez conseguir fondos de esta manera tan curiosa e inesperada. Al mismo tiempo, esto supuso una vida nueva dentro de la obra; ya fuese por el estupor de los niños o porque, de hecho, su presencia exigía una atención mayor por el propio trabajo. Por ejemplo, la obra tuvo que hacerse más segura tomando medidas como la construcción de barandillas para que los niños pudieran pasar por los andamios seguros.

La apuesta educativa: Apreció tanto esta «nueva vida» que pagó de su dinero una escuela para que los trabajadores tuvieran a sus hijos escolarizados mientras ellos trabajaban. Pero dio incluso un paso más, con su mirada integral sobre las personas, entendió que, como la mayoría de los trabajadores eran analfabetos, debía ofrecer un método de enseñanza a sus hijos basado en la experiencia, no tanto en los conocimientos. De este modo los hijos aprendían, pero sin destacar por encima de los padres y, al llegar a casa, podían hablar de todo lo aprendido en el cole y, sus padres, a ese nivel, también podían comprenderlo todo.

Por último, también cabe destacar que en el diario de Gaudí se recogían de forma indiferenciada las impresiones de las visitas que recibía tanto de grandes personalidades como de obreros, niños y, en definitiva, gente humilde… A todos los consideraba al mismo nivel. Una atención a lo humano excepcional.

Dialogo:

Después de escuchar esta explosión de humanidad siguieron intervenciones de jóvenes y socios que sintetizamos a continuación:

Primera intervención: ha sido degradada luego de tener una baja y su primer cometido cuando vuelva al trabajo será formar, para que sea su jefe, a la persona que le había sustituido en estos meses, en este lugar donde lo más importante es cumplir la cifra de ventas, ¿qué sentido tiene mi trabajo? ¿cómo no quedar atrapada en la dinámica del conflicto, el orgullo y la avaricia? ¿cómo se introduce en esta situación particular el perdón?

Segunda intervención: ¿cómo debía trabajar Jesús de Nazareth en el taller de su padre, antes de su vida pública? Es evidente que no debía quitarse de encima los trabajos, que debía trabajar con una atención excepcional al detalle, a las exigencias de los clientes que les confiaban los trabajos… Y nosotros, ¿estamos llamados a ser perfectos en el trabajo?. cómo estamos llamados a trabajar? ¿Qué significa tomar en serio el trabajo?

Hay una línea muy fina entre esto y creer que estamos hechos para el éxito, que lo único que perseguimos es el éxito.

Tercera intervención: Es muy valiosa la primera intervención, que implica un interés por trabajar no solo por el dinero, por una satisfacción mayor. Es esta búsqueda la que nos une a todos los que compartimos esta red de la CdO. Después de muchos años trabajando en mi sector, veo cómo cambia el mundo de la empresa: se está deshumanizando mientras aumenta el foco en el teletrabajo.

Cuarta intervención: Poco a poco va cambiando la relación con sus compañeros de trabajo, cambiando su forma de estar frente a ellos y descubriendo puntos de humanidad en algunos en los que no lo esperaba. El director general de la empresa había querido reunirse uno a uno con todos los trabajadores de su equipo. Cuando ella fue a hablar con él, le dijo que lo que más necesitaba últimamente en el trabajo era ser ella misma, poder desarrollar lo que lleva dentro. Él se entusiasmó y le dijo: “nadie me dice estas cosas”. Después de esta reunión, vio cómo uno de sus compañeros, que lleva muchos años en la empresa, iba sermoneando a todos los que tenían que verse todavía con el director para que aprovecharan la oportunidad para pedir más dinero, que debían subir los sueldos. Ella siempre le respondía: “espera, ve a hablar con él, cuéntale lo que ves, como estás…”. Después de la reunión, este compañero fue directo a verla y le dice: “tenías razón, estoy muy contento y motivado después de hablar con él. Y ¿sabes qué es lo mejor? Que no hemos hablado en ningún momento de dinero”.

 

Conclusión: Es impresionante ver como un corazón vivo arrastra a otros más encerrados en una forma ideológica de ver el trabajo (dinero, pero también puede ser organización, objetivos …).

En estos encuentros se genera un lugar verdadero y útil para la vida. Testimoniando una humanidad en acto que construye, trabaja y que por ser atractiva sigue cautivando a otros.