SOCIOS

La CdO es una realidad atípica dentro del panorama asociativo español, y esto es así porque conviven tres realidades distintas: empresas, entidades no lucrativas y personas físicas. Desde su creación conviven el trabajo del empresario que se propone obtener un justo beneficio económico y las actividades de quienes trabajan en el campo de la solidaridad social y producen servicios para la persona: nuestro reto es hacer visible la utilidad de esta convivencia y proponer sus frutos a todos.

Las empresas o las personas físicas pueden asociarse a la CdO sólo a través de las sedes locales de la Asociación. Según su tipología, los socios pueden pertenecer al ámbito lucrativo (pequeñas y medianas empresas), no lucrativo (las asociaciones sin ánimo de lucro y que operan en el tercer sector) y personas físicas.

Lucrativas

Las empresas asociadas son esas realidades empresariales o profesionales que estén destinadas a la producción de bienes o servicios con finalidad lucrativa.

Sin ánimo de lucro

El ámbito de las entidades no lucrativas está integrado por todas las realidades de cualquier naturaleza que, canalizando el impulso actual de servicio voluntario a los más necesitados, están destinadas a desarrollar actividades asistenciales, socio sanitarias, culturales, educativas, formativas, deportivas y de ocio, de cooperación al desarrollo local, nacional o internacional, reciclaje y capacitación para el trabajo y, dada la particular urgencia del problema del empleo, a la creación de bolsas de trabajo.

Colaboradores

En el área Personas se reúnen las peticiones y las necesidades que el individuo encuentra en lo cotidiano (empleado, emprendedor, consejero, usuario de servicios, operador social, encargado de administración pública). La CdO, reconociendo la centralidad de la persona, anima y apoya las acciones individuales en el respeto de la libertad de elección y creatividad, del principio de subsidiariedad y solidaridad, con el fin de promover su dignidad civil y el reconocimiento social del valor humano de su trabajo, autónomo o dependiente, favoreciendo en especial el incremento de las oportunidades de empleo y fomentando el autoempleo. Ámbitos de la intervención: trabajo y formación, solidaridad y subsidiariedad, salud, seguros, enseñanza, mercado financiero, agregación y cultura.