10-N: Necesitamos que vuelvan las políticas y el (buen) gobierno

Una contribución de la Compañía de las Obras con el objeto de recuperar la concreción de la política

Los españoles estamos nuevamente convocados a votar en elecciones generales el día 10 de noviembre, la cuarta vez en cuatro años. Nos resulta chocante la incapacidad de nuestros representantes en el Congreso de llegar a acuerdos. Todos vivimos en una “negociación continua” en nuestra cotidianidad: cuando trabajamos discutimos con los compañeros, comentamos, ponemos en común ideas; con mayor o menor facilidad nos corregimos y nos dejamos corregir; de igual manera, hacemos concesiones en nuestro ámbito personal. No siempre salimos contentos de estas situaciones, a veces nos parece haber perdido, pero muchas otras nos alegramos del resultado final, sencillamente porque avanzamos. No podemos permitirnos repetir el mismo desencuentro político indefinidamente. Es de esperar que esta vez nuestros representantes sean capaces de constituir un gobierno que dé al país la necesaria y deseada estabilidad.

En la Compañía de las Obras queremos ejercer nuestra responsabilidad de construir, formulando iniciativas y propuestas, a partir de nuestra experiencia. Hemos preguntado a nuestros asociados qué medidas concretas les gustaría que se implementaran en nuestro país sobre cinco grandes temas. Este documento resume las respuestas recibidas de médicos, economistas, ONGs, profesores y empresarios de toda España. El resultado lo compartimos con el deseo de que contribuya a un debate concreto sobre la vida pública, sin miedo alguno a la discrepancia o al desacuerdo, porque las diferentes perspectivas no deberían generar trincheras, sino puntos de partida para el trabajo común.

ECONOMÍA, EMPRESA Y TRABAJO

Los indicadores e instituciones de referencia internacional muestran que la economía se está desacelerando en nuestro país. Algunos de nuestros problemas estructurales no han sido atajados durante los últimos años de bonanza: incremento de la deuda pública, falta de competitividad, bajas exportaciones, alto nivel de desempleo, estancamiento salarial, disminución del poder adquisitivo, reducción de la caja de pensiones, etc. La globalización de la economía ha provocado una contracción del sector productivo en España, compensada por un auge del sector servicios. Por otro lado, la revolución tecnológica sigue generando nuevas posibilidades para todos. Si miramos al mercado de trabajo, dos son los colectivos más vulnerables: los parados – entre los que destacan los más jóvenes, que sufren una tasa de paro superior al 30%, y los parados de larga duración- y los migrantes y refugiados. Ante estas circunstancias, hemos identificado algunas políticas que pueden contribuir al crecimiento económico sostenible y justo para nuestra sociedad:

  • Estabilidad y realismo: no incrementar el déficit y la deuda pública y ajustarse a las políticas económicas de la Unión Europea.
  • Adoptar medidas fiscales que favorezcan la inversión de capital público y privado en empresas incipientes e innovadoras
  • Maximizar el talento sénior, mediante la potenciación de actividades a tiempo parcial, una vez alcanzada la edad de jubilación.
  • Mejorar la productividad y la competitividad mediante los planes estratégicos de industrialización digital y formación, horarios flexibles y eficaces y la posibilidad de simultanear varias actividades.
  • Acercar la universidad y la empresa, así como la formación profesional y la empresa.
  • Fomentar la internacionalización, diversificando bienes, servicios y geografías (especialmente Asia), así como mejorando la promoción de nuestros productos más apreciados en el extranjero.
  • Promover las actividades ambiental y social, de manera que se premie la eficiencia y cambiar la dinámica de subvenciones generalizadas por otra de desgravaciones fiscales.
  • Post Brexit: negociar acuerdos comerciales con Reino Unido tras su salida de la Unión.
  • Integración de los migrantes y refugiados en el mercado laboral, como se detallará más adelante.

EDUCACIÓN

Es necesario y urgente educar en una conciencia crítica que parta de las exigencias elementales que todo hombre tiene (verdad, belleza, libertad, felicidad…), así como recuperar y desarrollar el principio de subsidiariedad, que podemos definir como dar prioridad a la persona y a las realidades intermedias (sociedad civil) a la hora de resolver las necesidades públicas, pidiendo del Estado que se mantenga en un plano de apoyo (subsidiario). Estos dos principios generales se pueden concretar en las siguientes propuestas:

  • Dar autonomía a los centros en los diseños curriculares y en la organización y temporalización de los contenidos. Eso sí, se debe garantizar el currículum básico al finalizar cada etapa.
  • Dar autonomía de gestión a los centros (horarios, departamentos, gestión administrativa…)
  • Evaluar el nivel educativo de los alumnos mediante pruebas adecuadas a partir de los diez años, con el fin de evitar medir destrezas y conocimientos a edades demasiado tempranas.
  • Distribuir equitativamente los recursos destinados a la educación. La referencia ha de ser el coste del puesto escolar.
  • Fomentar una Formación Profesional moderna, con implicación de las empresas y orientada a proporcionar una respuesta real a las necesidades laborales de las zonas donde se implante.

En el ámbito de la educación superior, resulta decisivo que se recupere el papel de la Universidad como centro de pensamiento y conocimiento al servicio de la sociedad. Por ello proponemos:

  • Profesionalizar la gestión universitaria y rebajar la carga burocrática y normativa.
  • Redimensionar la universidad pública, disminuyendo el número de titulaciones y centros que no cubren necesidades con una mínima demanda.
  • Fomentar la financiación pública/privada de la Universidad.
  • Repensar y fomentar las relaciones universidad-empresa-instituciones (sector público, ONG, Fundaciones) y universidad-sociedad, mejorando los sistemas de desgravación fiscal, los mecanismos de transferencia de conocimiento y la participación de la sociedad en la vida y gestión universitaria.

EUTANASIA

Cuando hablamos de eutanasia tratamos fundamentalmente tres aspectos: la falta de significado y de esperanza de la vida y, como consecuencia, el deseo de acabar con ella, la (des)penalización del suicidio inducido y asistido y la necesidad de una adecuada atención sanitaria a los enfermos terminales y a quienes sufren graves padecimientos. La política como tal no puede responder a la pregunta por el significado de la vida, pero sí puede contribuir, junto con la sociedad, a generar una cultura que apueste siempre por la vida y luche por ella desde el principio hasta el final natural. Para afrontar esta cuestión, proponemos:

  • Mantener el artículo 143 del Código Penal como está, sancionando al inductor al suicidio y al cooperador necesario, pero aplicándoles una pena reducidísima – intrascendente, en la práctica – en casos de que el suicida lo pida expresamente, debido a una situación personal de extrema gravedad. En cambio, no debemos permitir que se aplique la eutanasia fuera de estos supuestos.
  • Ayudar a las personas que se ven en una situación de salud personal límite a vivir esos momentos en las mejores condiciones posibles, mediante un adecuado servicio de cuidados paliativos domiciliarios al alcance de todos.

MIGRANTES Y REFUGIADOS

Los movimientos migratorios son imparables. Nadie deja su país por gusto, siempre hay un drama detrás de cada historia personal o el deseo de un futuro mejor que el que le espera en el país que deja atrás. Hemos asumido sin más la afirmación de que los migrantes y refugiados vienen a aprovecharse de nuestros servicios de salud y educación gratuitos o que vienen a quitarnos nuestros trabajos. Los datos desmienten esta hipótesis: nunca hubo tantos migrantes cotizando a la seguridad social en nuestro país como ahora y lo hacen principalmente en los sectores de la construcción, la agricultura y la hostelería. El Papa Francisco ha mostrado una actitud positivamente enérgica respecto a este tema y ha articulado un discurso en torno a cuatro palabras: acoger, proteger, promover e integrar, porque no basta con acoger, en el sentido “buenista” de la palabra. Desarrollamos estas cuatro palabras de la siguiente manera:

  • España debe liderar e impulsar una reforma efectiva del Sistema Europeo de asilo y política migratoria.
  • Tomar medidas para favorecer la integración de los migrantes y refugiados que estén en territorio nacional y su acceso temprano al mercado laboral.
  • Coordinarnos a nivel internacional y europeo para realizar intervenciones en zonas de conflicto y post conflicto.
  • Crear corredores humanitarios y abrir canales legales de migración, como alternativas a los flujos migratorios dominados por las mafias.
  • Desbloquear expedientes de asilo sin resolver.
  • Crear e incrementar los incentivos fiscales para las empresas que contraten personas en riesgo de exclusión social.
  • Apoyar la creación de empresas de inserción que faciliten el acceso al mercado laboral de personas vulnerables.
  • Regularizar la situación de los MENAS durante la estancia en los centros tutelados, para poder mejorar sus perspectivas de futuro al salir.

CATALUÑA Y TERRITORIALIDAD

La creciente conflictividad en Cataluña debe encontrar vías de solución, a través del diálogo, que es, en primer lugar, interesarse por el otro, dejarse fecundar por sus razones, estar dispuesto a renunciar a las razones propias en aras a conseguir síntesis más completas, más razonables. El diálogo siempre es un riesgo, pero la experiencia del encuentro humano compensa con creces el sacrificio. Deseamos que surjan políticos con esta altura de miras, conscientes de su gran responsabilidad en este momento tan delicado. Además, estamos convencidos de que su testimonio será la mayor provocación para que se abandonen las trincheras ideológicas y se busque la integración con otros.

Por nuestra parte, deseamos que España siga siendo lo que es, que no se divida. El desafío catalán es fortísimo y ninguna receta va a resolverlo a corto plazo. La unidad entre los españoles es el fruto de una larga y preciosa historia y continúa construyéndose, sobre todo, desde abajo, a partir de las historias más sencillas, las de las relaciones cotidianas de familia, de amistad, de negocios… Tenemos claro que estamos mejor juntos que separados. Por esto, a quien gobierne le pedimos:

  • Promover y defender incansablemente nuestra unidad, tendiendo puentes y dialogando siempre.
  • Protegernos frente a quienes quieren dividirnos, si lo hacen por vías ilegales y violentas.

En un ámbito más amplio, señalamos algunos criterios que entendemos son esenciales en la organización territorial del Estado, con el objeto de responder mejor a las necesidades de los ciudadanos: eficacia organizativa, eficiencia en la labor pública, asegurar la igualdad de oportunidades de todos los ciudadanos, favorecer una mayor implicación de la sociedad civil en la construcción del Estado y una mayor responsabilidad de los distintos estamentos del Estado. Con tales fines, sugerimos algunas medidas concretas:

  • Evitar duplicidades entre las distintas administraciones.
  • Favorecer la coordinación de municipios para la prestación de servicios esenciales para los ciudadanos.
  • Incluir en las listas electorales candidatos que provengan de la sociedad civil.
  • Impulsar la digitalización de todas las administraciones.
  • Promover la reindustrialización de los territorios que se están despoblando.

Te invitamos a visitar nuestra web www.cdo.es y consultar los textos explicativos de las diferentes secciones de este documento, así como a hacernos llegar tus opiniones a direccion@cdo.es

Compañía de las Obras España. Octubre-Noviembre 2019